PopularLa Paz
Una capital tranquila frente al Mar de Cortés, con un malecón para ver el atardecer y la isla Espíritu Santo a un paseo en lancha.
Guías de destino escritas por nuestro equipo y las ofertas que encontramos en las últimas horas, por país y ciudad.
PopularUna capital tranquila frente al Mar de Cortés, con un malecón para ver el atardecer y la isla Espíritu Santo a un paseo en lancha.
PopularLa tierra del mariachi y la puerta al paisaje agavero de Tequila, con un centro histórico de catedral y plazas, y la primavera casi todo el año.
PopularDonde termina la península y el Mar de Cortés se junta con el Pacífico: desierto, acantilados de granito, El Arco y ballenas en invierno.
PopularViñedos a media hora del Pacífico, desiertos de cirios y cardones, y un Mar de Cortés donde nadan tiburones ballena: la península empieza aquí.
PopularUna capital a 2,240 metros de altura construida sobre Tenochtitlan, con museos de primer nivel, mercados inagotables y algunas de las mejores mesas del país.

La bahía de Santa Lucía, los clavadistas de La Quebrada y una vida nocturna que no se apaga: el puerto clásico del Pacífico, a unas horas de la CDMX.

Escenarios en cada cuadra, barbecue ahumado durante horas y un manantial de agua fresca en pleno centro: la capital de Texas se vive a otro ritmo.

Nueve bahías de agua tranquila rodeadas de selva y un parque nacional: el lado sereno de la costa de Oaxaca, ideal para esnorquel y paseos en lancha.

Una franja de arena blanca entre el Caribe y la laguna Nichupté, con el aeropuerto más conectado del sureste a 20 minutos y medio Mundo Maya a tu alcance.

Arquitectura que se recorre en barco, playas sobre el lago Michigan, pizza de molde y uno de los barrios mexicanos con más historia de Estados Unidos.

Arena blanca tan fina que rechina al pisarla, agua tranquila del Golfo y un muelle donde todos se juntan a ver el sol hundirse en el mar.

Aguas transparentes, corrientes suaves para buceo de deriva y un pueblo isleño donde la vida gira alrededor del mar Caribe.

Encuentra playas, hoteles y experiencias para disfrutar cada momento de tu viaje.

Arena blanca casi pura de cuarzo, agua verde esmeralda y un puerto lleno de barcos de pesca en el noroeste de Florida.

Carros alegóricos iluminados sobre el río, catrinas por el centro y altares para recordar a los tuyos: así honra San Antonio a sus muertos cada fin de octubre.

Playas en Florida, rascacielos en Nueva York, shows en Las Vegas y parques nacionales inmensos: un país donde cada ciudad es un viaje distinto.

Murales en Wynwood, café cubano en la Pequeña Habana, parques temáticos en Orlando y lanzamientos espaciales en la Costa Espacial, todo en un mismo estado.

Una isla barrera del Golfo de México con malecón de 16 km, muelle de juegos sobre el mar y un centro victoriano que sobrevivió al huracán de 1900.

Calles de arena, carritos de golf en lugar de autos y un mar bajito y tibio dentro de la reserva de Yum Balam, al norte de Quintana Roo.

Una ciudad con playa de surf al pie de un cráter volcánico, donde puedes desayunar en Waikiki y estar en una bahía de arrecife antes del mediodía.

Una isla angosta frente a Cancún con agua de alberca en Playa Norte, acantilados en Punta Sur y un centro caminable lleno de color.

Un pueblo de pescadores en una bahía protegida y, a pocos minutos, la zona hotelera de Ixtapa: playa tranquila, mariscos frescos y atardeceres en el Pacífico.

La isla más al sur de Florida continental: casas de madera con porche, gatos de seis dedos en la casa de Hemingway y un atardecer que se aplaude cada noche.

Agua tan clara que se ven las rocas del fondo, bosques de pinos en la Sierra Nevada y pistas de esquí con vista al lago entre California y Nevada.

Hoteles temáticos, residencias de grandes artistas y la Sphere de noche; de día, el río Colorado, la presa Hoover y cañones rojos a menos de una hora.

Un Pueblo Mágico frente a cinco islas protegidas, donde la ballena azul llega en invierno y la primera misión de las Californias sigue en pie.

Un volcán de más de 3,000 metros, una carretera de cascadas entre la selva y el canal donde las ballenas jorobadas pasan el invierno.

La Perla del Pacífico: un malecón de kilómetros para caminar al atardecer, un centro histórico vivo y mariscos sinaloenses recién salidos del mar.

Capital de Yucatán con plazas coloniales, casonas afrancesadas y una vida cultural que llena el centro cada noche de la semana.

Playas de arena clara frente a hoteles Art Deco, café cubano en la Calle Ocho y murales gigantes en Wynwood, en una ciudad donde el español se oye en cada esquina.

Un litoral de ≈ 97 km en Carolina del Sur con malecón, minigolf de fantasía, mariscos estilo Calabash y parques estatales donde la playa sigue siendo salvaje.

Miles de focos de colores sobre los cipreses del River Walk, parques temáticos vestidos de fiesta y noches frescas para pasear en familia.

La cuna del jazz, con balcones de hierro forjado, cocina criolla y cajún, tranvías centenarios y el Mississippi corriendo a un costado del Barrio Francés.

Rascacielos que se ven desde un ferry, musicales en Broadway, museos de talla mundial y barrios como Harlem o Brooklyn que se recorren a pie y en metro.

Una ciudad de cantera verde rodeada de zonas arqueológicas, pueblos artesanos y palenques de mezcal, con una de las cocinas más ricas de México.

La capital mundial de los parques temáticos, a una hora de los cohetes de Cabo Cañaveral y del Atlántico, con lagos y barrios tranquilos lejos de las filas.

Parques, toboganes, desayunos con personajes y una alberca para descansar: arma unas vacaciones que funcionen igual para los niños, los papás y los abuelos.

Una franja de islas barrera en el Atlántico con playas abiertas, faros históricos, caballos salvajes y pueblos de pescadores unidos por una sola carretera.

Playa caminable, la Quinta Avenida llena de vida y cenotes, parques y arrecifes a menos de una hora por carretera.

La ola de Zicatela, calas para aprender a surfear y un ambiente relajado de costa oaxaqueña, con lagunas y pueblos de playa a poca distancia.

Resorts todo incluido junto al aeropuerto de Vallarta, bahías de agua tranquila para los niños y pueblos costeros a un paseo de distancia.

Un río que cruza el centro entre terrazas, cinco misiones españolas Patrimonio Mundial y raíces mexicanas en cada esquina, a unas horas de la frontera.

Calas con lobos marinos en La Jolla, la playa dorada de Coronado, museos en Balboa Park y noches en el Gaslamp, a media hora de Tijuana.

Cruza el Golden Gate, visita la antigua prisión de Alcatraz, sube las cuestas en tranvía de cable y come el burrito de la Mission frente a sus murales.

Fortalezas españolas frente al Atlántico, fachadas de colores en el Viejo San Juan y playas urbanas a minutos del aeropuerto.

Una villa virreinal Patrimonio de la Humanidad, con la Parroquia de cantera rosa, galerías, terrazas y una escena gastronómica que no deja de crecer.

Arquitectura de estilo colonial español entre el mar y las montañas de Santa Ynez, con una misión del siglo XVIII, muelle de madera y viñedos a una hora.

Un muelle centenario con juegos mecánicos, atardeceres desde los acantilados de Palisades Park y una ciclovía junto al mar que te lleva hasta Venice.

Calles de papel picado, tablas recargadas en cada esquina y una bahía con olas suaves donde muchos se paran por primera vez sobre una tabla.

La playa más al sur de Texas: arena clara entre dunas, el Golfo de un lado, atardeceres sobre la Laguna Madre del otro y a menos de una hora de la frontera.

Calles de adobe llenas de galerías, olas para todos los niveles y huertas de mango entre el desierto y la Sierra de la Laguna.

Una ciudad maya amurallada sobre el acantilado, cenotes de agua dulce entre la selva y playas largas de arena blanca.

Una ruta por carretera entre pirámides, cenotes sagrados, pueblos amarillos y haciendas henequeneras, con Mérida como punto de partida.